Cuando llega la fecha de renovación, la mayoría de los conductores hace lo mismo: acepta la propuesta que llega por correo, paga y listo. El problema es que ese hábito, aparentemente inofensivo, puede costarte miles de pesos al año o dejarte desprotegido justo cuando más lo necesitas.
Estos son los cinco errores más comunes — y cómo evitarlos.
1. Renovar con la misma aseguradora sin comparar
Es el error más frecuente. Las aseguradoras no te ofrecen automáticamente su mejor tarifa al renovar; confían en que no vas a comparar. La realidad es que el mercado cambia cada año: una aseguradora que era la más competitiva hace 12 meses puede no serlo hoy.
Qué hacer: Pide cotizaciones en al menos tres aseguradoras antes de renovar. Un asesor puede hacer eso por ti en minutos y presentarte las opciones comparadas.
2. Elegir solo por precio
El precio importa, pero no es el único factor. Una póliza barata puede tener deducibles muy altos, cobertura limitada para robo total, o una red de talleres que no incluye los que tú usas.
Qué hacer: Compara el precio junto con: deducible, suma asegurada, cobertura de responsabilidad civil, servicios de asistencia vial y calificación de servicio de la aseguradora.
3. No revisar las coberturas contratadas
Muchos conductores no saben exactamente qué cubre su póliza. ¿Tienes cobertura amplia o solo básica? ¿Tu póliza cubre daños a terceros si te impactan en un estacionamiento? ¿Cubre gastos médicos de tus acompañantes?
Qué hacer: Antes de renovar, pide a tu asesor que te explique punto por punto qué cubre y qué no cubre tu póliza actual. Si hay huecos, este es el momento de cerrarlos.
4. No actualizar el valor comercial del vehículo
El valor de tu auto cambia año con año. Si tu póliza tiene una suma asegurada desactualizada y sufres un robo total o pérdida total, recibirás una indemnización menor a lo que vale tu vehículo en el mercado.
Qué hacer: Verifica que el valor asegurado en tu póliza corresponda al valor comercial actual de tu vehículo. En MARKS hacemos esa verificación sin costo en cada renovación.
5. Ignorar los deducibles
El deducible es lo que tú pagas antes de que la aseguradora cubra el resto. Un deducible muy alto puede hacer que tu seguro sea prácticamente inútil para siniestros menores — terminas pagando de tu bolsa porque el daño no supera el deducible.
Qué hacer: Evalúa si el deducible de tu póliza tiene sentido para tu perfil de uso. Si manejas mucho en ciudad, un deducible alto en daños propios puede no ser lo más conveniente.
La renovación es el mejor momento para hacer un diagnóstico de tu cobertura. No tiene que tomarte más de 20 minutos si tienes a alguien que te guíe.
¿Quieres que revisemos tu póliza actual antes de renovar? Contáctanos y un asesor te da su opinión sin costo ni compromiso.
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